martes, 13 de agosto de 2013

Te quiero, esa es una gran verdad, parece mentira que despues de todo lo que ha pasado, de lo mucho que he llorado y de las veces que me han dicho y me he dicho que es mejor olvidarte parece que ni el tiempo ni mi corazón a querido que te olvide.
Han pasado meses desde que lo dejamos en las cuales hemos vuelto a rehacer nuestras vidas, tu con otras y yo con mis estudios y también con alguna que otra noche loca con algun chico cuyos besos amargos no se pueden comparar con los tuyos.
Después de un tiempo las cosas vuelven a ser como antes, parece que las cosas se repiten aunque espero que una parte de la historia no se repita.

Que esta, nuestra historia, tenga otro final.
Quiero que esta noche cuentes las estrellas conmigo, que cierres los ojos y que pidas un deseo para que se pueda cumplir.
Quiero susurrarte al oído y decirte que el mio ya se ha cumplido y que eso te haga sonreír.
Hoy quiero contar una historia, la historia de una niña pequeña con unos grandes ojos verdes grisáceos y pelo negro, a la que le encantaba mirar las estrellas del cielo sentada en el balcón porque creía que cada una de ellas escribía una historia.
Hoy muchos años después esa niña sigue mirando las estrellas del cielo y sigue pensando lo mismo, solo que ahora es mucho mas mayor y le encanta escribir historias como las que cuentan las estrellas.